La Feria de Cali es el evento máximo de nuestra ciudad y el símbolo más preciado de nuestra identidad cultural. Cada año, entre el 25 y el 30 de diciembre, quienes la habitamos reafirmamos nuestra pasión por la Vida, la Salsa y la Alegría.

Su nacimiento se sitúa en el terreno de lo mítico. Una colosal explosión produjo la muerte instantánea de casi 4.000 personas, y dejó al menos 12.000 heridos. Durante todo un año nuestra ciudad estuvo sumida en una depresión profunda, a la que se sumó el drama socioeconómico.

Sin embargo, quienes vivimos en el trópico sabemos que, con la danza, la música y la alegría, se vence la tragedia y se celebra el milagro de existir. En diciembre de 1957, Cali se pintó de todos los colores. Inició un carnaval exorcizante contra la muerte y la tristeza. Surgió la “caleñidad” como símbolo de unión y de esperanza. Una fiesta que desde entonces se llamó: Feria De Cali.

La Feria de Cali es nuestro evento insignia, un espacio de encuentro e integración de personas de diferentes procedencias, intereses, niveles formativos, estratos socioeconómicos, razas y credos. En la Feria de Cali se respira nuestra historia, los sabores de nuestra gastronomía, el amor a nuestras tradiciones.

La Feria de Cali representa cómo vibramos los caleños y caleñas.